domingo, 13 de noviembre de 2011

CAPÍTULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO

La calidad la causa el equipo docente: director y maestros deben compartir el propósito de mejorar la calidad. Los valores más importantes son la preocupación central por la satisfacción de las necesidades de nuestros beneficiarios y el desarrollo humano de las personas que interactúan dentro de la escuela y en torno a ella.
No basta con participar. Hay que hacerlo en equipo: en una escuela de organización debe haber varios equipos responsables de distintos trabajos, no debe perderse de vista establecer mecanismos que permitan la comunicación fluida y permanente entre los mismos.
La participación en equipo mejora la calidad de vida en el trabajo: no hay nada más que disminuya más la calidad de vida en el trabajo que los pleitos, envidias, grupos enfrentados y chismes en nuestro ambiente cotidiano.
Algunos ejemplos de trabajo en equipo en la escuela: la participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje ya que aprende más cuando el mismo hace descubrimiento; el fortalecimiento de la lectura y la escritura, puede plantearse la necesidad de que los niños descubran el placer de la lectura y buscar la oportunidad de leer cosas placenteras y divertidas; el mejoramiento del entorno físico; el problema del rezago escolar, hay que dimensionar el problema, averiguar sus causas, imaginar colectivamente soluciones vigilarlas, evaluarlas, y buscar formas que permitan superar el nivel alcanzado
La participación debe ampliarse a los padres de familia y a otros miembros de la comunidad: la calidad educativa les concierne a todos. Con la intervención de todos se desarrollarán más humanamente al saber que tienen algo que decir y hacer en un proceso continuo de mejoramiento y derivarán ricos aprendizajes de la experiencia de trabajar en equipo.
COMENTARIO
La clave para obtener calidad en la educación de una manera más rápida es el trabajo en equipo que debe haber entre todos los actores escolares, ya que si no se trabaja colectivamente se llevará más tiempo cumplir con el objetivo e incluso se correría el riesgo de no cumplirlo. Se debe involucrar desde los maestros, los directivos hasta los alumnos y los padres de familia con esto se cumplirá el objetivo más pronto.
REFERÉNCIA
Schmelkes, Sylvia, (1995), Capitulo V “La calidad depende de todos los que participan en el proceso”, En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 55-64). México. D.F.: SEP

CAPÍTULO IV. LA CALIDAD ESTÁ EN EL PROCESO

El mejoramiento de la calidad es un proceso que nunca termina: una vez que inicia no termina, no existen los “niveles aceptables” de calidad. No tiene sentido iniciar un proceso de búsqueda de calidad si el personal que trabaja en una escuela no tiene intenciones de permanecer en ella durante más de uno o dos años.
La calidad está en proceso: el objetivo es mejorar la calidad de aprendizaje de los niños, una organización está dada por relaciones con los beneficiarios y entre quienes en ella trabajan; mejorar la calidad significa mejorar esas relaciones. Existen problemas personales que repercuten sobre la calidad pero se resuelven de dos formas: con disciplina y con formación. Otros problemas son del sistema.
La calidad no puede asegurarse solo con la inspección, hay que introducirla en el proceso, comienza desde el diseño mismo del proceso educativo de relaciones maestro-alumno, alumno-alumno y alumno consigo mismo. Lo bueno es que la calidad no requiere de de mayores recursos tecnológicos pero si requiere de una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.
COMENTARIO
Se necesita hacer algo para que los profesores que se encargan de la educación de una manera responsable en las zonas más marginadas y tomen serio la mejora de la calidad, por que como es sabido los docentes no duran más de un año dando clases en zonas como estas, con esto no se mejora la calidad, sino por el contrario se perjudica porque si un docente se va se tiene que empezar el proceso de nuevo con el nuevo maestro.
REFERÉNCIA
Schmelkes, Sylvia, (1995), Capítulo IV “La calidad esta en el proceso”, En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49-54). México. D.F.: SEP

CAPÍTULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO

El enfoque de la planeación educativa consiste en aplicar estrategias de desarrollo educativo que ofrezcan un servicio escolar estandarizado.
Las escuelas unitarias son incompletas, en los medios rurales y urbano-marginales presentan algún nivel de realidad multigrado, no cuentan con un director de oficio, sino que la persona que funge como tal tiene un grupo a su cargo y no dispone de tiempo adicional para atender las funciones de gestión del plantel. Los maestros en las escuelas pobres son menos estables que en las escuelas de zonas más privilegiadas y tienden a vivir fuera de la comunidad en la que trabajan. Además las escuelas se encuentran desigualmente dotadas de recursos físicos y didácticos. Muchas escuelas operan en regiones en las que los padres requieren del trabajo de sus hijos durante varios días al año; hay problemas de desnutrición y salud que provocan el ausentismo de muchos alumnos. Las condiciones de la escuela tienden a ser más empobrecidas en aquellos lugares en los que la demanda se encuentra ante situaciones de vida más difíciles. El movimiento hacia la calidad tiene su pivote en el plantel escolar, de ahí se puede dar la relación con la comunidad y se pretenden satisfacer sus necesidades. Los responsables de la interacción son el director y maestros en sus relaciones con la comunidad, deben ser el dispositivo para mejorar la calidad de la educación.
Los retos en la búsqueda de la calidad son lograr adaptar la escuela a las condiciones reales de vida de las familias y hacer del contexto un interlocutor de los derechos que le corresponden a la comunidad respecto a la educación de sus hijos.
COMENTARIO
Es verdad que las escuelas más marginadas son en las que se tiene que trabajar más para mejorar la calidad ya que son las que tienen más problemas de aprendizaje debido a los factores mencionados, por tanto el sistema educativo se debe centrar en brindar mayor apoyo a estas escuelas y además los profesores también deben adaptarse al contexto en el que se desenvuelve el aprendizaje si es que no se puede mejorar.
REFERÉNCIA
Schmelkes, Sylvia, (1995), Capítulo III “La calidad en el plantel y en su contexto”, En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 43-48). México. D.F.: SEP

CAPÍTULO II. LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS

Para reconocer que hay problemas se requiere de liderazgo, es necesario que el director aprenda a ejercerlo.
Los problemas se resuelven de raíz: el rezago escolar es para muchos el resultado de que los niños no aprenden, no ponen de su parte, son débiles mentales, pero no recapacitamos el hecho de que los maestros hacen poco por entender los problemas que tienen. Un movimiento hacia la calidad inicia con los problemas cercanos a nosotros.
Los problemas de una escuela: cada escuela es única, la escuela típica no existe, la definen quienes en ella trabajan.
Los problemas que afectan a la calidad son el de la no inscripción, de la deserción, de la reprobación, del no aprendizaje, el ambiente en el que ocurre el aprendizaje, la falta de disciplina, el tiempo real de enseñanza, los recursos para la enseñanza, las relaciones con la comunidad, las relaciones entre el personal de la escuela.
Para la mejora de la calidad se comienza con priorizar un problema, identificar sus causas y movilizar el equipo para atacar de raíz estas causas.
Para solucionar un problema se requiere información: la información que la escuela entrega a los niveles de autoridad superiores sirve para conocer los problemas de la escuela. También debe saber cómo se encuentran los niveles de aprendizaje de sus alumnos y cómo evolucionan. Hay que conocer las causas de la no inscripción y el ausentismo escolar. Además debe saber la forma como los maestros plantean e imparten sus clases; todo esto permitirá continuar con el ciclo  de calidad.
COMENTARIO
Efectivamente para mejorar un problema general primero debemos resolver los que están cercanos a nosotros, además no se puede generalizar en que todas las escuelas tienen los mismos problemas ya que cada una es distinta, pero pienso que no por eso signifique que se debe crear una forma diferente de atender a cada escuela lo que se podría hacer es que se puede ir adaptando de acuerdo con las necesidades de cada institución, con respecto a la información que dan las escuelas sobre sus a sus autoridades tal vez no es la correcta o solo es una parte, y no dan esa información debido a que creen que serán señalados como culpables de esos problemas.
REFERÉNCIA                  
Schmelkes, Sylvia, (1995), Capitulo II “La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas”, En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 31-42). México. D.F.: SEP

CAPÍTULO I. LA CALIDAD EDUCATIVA, MIRA HACIA AFUERA

Los objetivos de la educación: el objetivo externo de la educación es el que le da significado a toda empresa que educa, pero en el operar cotidiano de las escuelas parece olvidarse. Lo que importa es que los alumnos sean capaces de pasar un examen, cumplir con los requisitos que exige transitar al grado siguiente, cumplir con las normas de la escuela, que el verdadero para que de todo lo anterior. Muchas veces educamos más para la escuela que para la vida, servimos mejor al aparato educativo que a la sociedad más amplia.                                                                                                                       
De los sistemas educativos se han esperado aportes como mejorar: el bienestar de la población, las oportunidades de empleo de sus egresados, entre otros. Los estados- nación se han fortalecido a partir de la universalización de sus sistemas educativos, quienes tienen mayores niveles educativos tienen mayor bienestar y mejores ingresos. Sería injusto pedirle solo al sistema educativo que cumpla con lo que la sociedad exige; el movimiento hacia una mejor calidad parte de una pregunta de cómo puede contribuir mejor; sin la educación un proceso de desarrollo carecería de calidad para hacer a los sujetos agentes activos de su propia transformación y de la de su entorno social, cultural y político.
Los beneficiarios de la educación: el principal beneficiario es el alumno ya que es el receptor activo y participante del esfuerzo educativo y el mejorará como resultado de procesos educativos mejorados por eso es el beneficiario más importante. Este requiere de los servicios: desarrollarse como persona, aprender en función de sus capacidades, desenvolver su potencial, fortalecer su autoestima, manifestar sus valores, demostrar su capacidad crítica y creativa. Los padres también son beneficiarios, contribuyen para que el proceso educativo rinda frutos que ellos esperan de la escuela y ejercen la demanda a las autoridades su adecuado funcionamiento. Beneficiarios son también las escuelas de nivel más alto que reciben a nuestros alumnos. También es beneficiaria la comunidad en la que el alumno se desempeña social y políticamente. No es que los alumnos salgan de la escuela, sino que entran a la sociedad para la que fueron formados, la calidad de la forma de entrar a la sociedad es el objetivo principal de nuestro quehacer. Hay que satisfacer cada vez mejor a estos beneficiarios.
El beneficiario interno es el maestro del grado siguiente quien se verá beneficiado por una educación de calidad o perjudicado por la ausencia de la misma. La solución que se le da al rezago escolar es reprobar al alumno.
La centralidad de los beneficiarios: el movimiento hacia una mejor calidad educativa debe partir del propósito de satisfacer al beneficiario y para lograrlo hay que conocer sus necesidades, expectativas, preocupaciones, insatisfacciones respecto a lo que les estamos ofreciendo. La calidad no es algo estático.
Los beneficiarios y el plantel escolar: la escuela debe preguntarse qué y cómo deben aprender los alumnos tomando en cuenta el curriculum formal.
COMENTARIO
 A pesar de que se mencionan distintos beneficiarios de la educación el principal y el más importante es el alumno ya que a él es al que se le va a preparar y se le va a dar la educación, yo creo que los demás beneficiarios contribuirán con el buen aprendizaje del alumno metiendo involucrando también al beneficiario interno que es el maestro, todos se deben centrar en el objetivo primordial que es satisfacer al alumno.
REFÉRENCIA
Schmelkes, Sylvia, (1995), “Capitulo I “La calidad educativa mira hacia afuera”, En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 17-30). México. D.F.: SEP